
Un arpa desconchinflada
anda llorando sutilmente.
Yo digo que sí son lágrimas.
Deja recaditos tirados,
quiere un levantador de ánimos,
algo para la ocasión.
Se sabe carente de risas,
No quiere ponerse de pie,
no viene a jugar ajedrez.
Su fleco escurrido,
pendientes en la chaqueta.
Desconchinflada no deja de llorar.
1 comentario:
no creo que haya un mundo fuera del ajedrez, y si ella se halla fuera de él si debe no venir a jugar. Debe venir a vivir.
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