Hoy Alberto Patishtàn sale libre vía indulto, concepto jurídico utilizado incluso por el mismo EPN
(dudo sepa bien lo que significa) quien en sus declaraciones y twitts deja entre ver un "Ok te perdono la pena porque soy generoso, pero sigues siendo culpable"
La hermosa raza Tsotzil, una de las más violadas en todos los sentidos nos ha dado un claro
ejemplo de resistencia que se traduce en amor, unidad, hermandad, continuidad, libertad.
Pero no solo ellos, también están los compañeros que no descansan en manifestarse a favor de la verdad,
los que recolectan firmas incansables, los que escriben y publican, quienes reúnen masas y organizan actividades para difundir el caso, los que se involucran más allá de las redes sociales (sin desdeñar),
son ellos a quienes sin ser familiares, amigos o tsotziles, demuestran la transparencia de un corazón que se indigna, corazones rebeldes que se hinchan ante la injusticia y demuestran con creces lo tremendo que resulta vivir para reivindicar al ser: humano.
Te abrazo Alberto, te sonrío.
Toda cura y solución se encuentra, en las radiografías que hablan sobre las entrañas de nuestras culturas. No more medicine.
jueves, 31 de octubre de 2013
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